Archipiélago Madre de Dios de la región de Magallanes será postulado a Patrimonio de la Humanidad

Espectaculares descubrimientos y paisajes únicos en el mundo encontraron los exploradores de la expedición franco- chilena “Última Patagonia 2017” al Bien Nacional Protegido archipiélago Madre de Dios, en la región de Magallanes, quienes hoy fueron recibidos por la ministra de Bienes Nacionales, Nivia Palma, quien aprovechó la oportunidad de anunciar que el lugar será postulado a Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

“Estamos descubriendo un territorio con un enorme valor patrimonial y por cierto la Presidenta Bachelet está trabajando para que prontamente podamos plantear este sitio a la Unesco como parte de la lista tentativa de patrimonio mundial”, dijo la secretaria de Estado, explicando que este trabajo de exploración “nos permitirá como país hacer esta postulación con gran rigurosidad y mucho fundamento”.

La ministra Palma, acompañada del subsecretario de Bienes Nacionales, Jorge Maldonado, agregó que “es muy importante, ya que Chile tiene muy pocos sitios inscritos en la lista de patrimonio mundial y casi todos tienen un componente básicamente cultural, y en este caso estamos frente a un sitio que tiene relevancia desde el punto de vista de la historia de la conformación geológica, que podría entregar datos del cambio climático y el asentamiento de comunidades del extremo sur del mundo”.

Durante el encuentro con la secretaria de Estado, los expedicionarios de Centre Terre encabezados por el presidente de dicha fundación, Bernad Tourte, informaron sobre el hallazgo de dos cuevas con huellas de paso del hombre con conchales y restos de fogata, que podrían ser atribuibles a pueblos canoeros o kawésqar. Cabe señalar que en una expedición anterior, más al sur del archipiélago, fueron encontradas cuevas similares con pinturas rupestres.

Asimismo se descubrió la que podría convertirse en la cueva con mayor desarrollo de Madre de Dios, con 2, 2 kilómetros de extensión y una profundidad de 140 metros. Además, se encontró una especie de crustáceo que presenta todas las características de un verdadero cavernícola. Estas especies, llamadas troglobias, se han encontrado en muy raras ocasiones en Madre de Dios durante las expediciones anteriores.

La ministra Palma junto con felicitar y agradecer “el enorme esfuerzo de los expedicionarios por llegar a este lugar tan alejado al fin de mundo”,  recordó que “el archipiélago Madre de Dios es un lugar maravilloso que es propiedad fiscal protegida, territorio del Estado de nuestro país que le pertenece a todos los chilenos y chilenas, por lo que estamos muy contentos con esta alianza tan importante entre Bienes Nacionales con este centro de investigación, al cual pertenece este equipo de expertos”.

Por su parte, Tourte, explicó que “a pesar de las difíciles condiciones de progresión por un terreno muy accidentado y las complicadas aproximaciones a las zonas de exploración, mucho más exigentes que las que el equipo conocía en la zona sur del archipiélago,se establecieron cuatro campamentos avanzados en distintos puntos de la zona de exploración”.

Durante el encuentro estuvieron presentes la embajadora de Francia en Chile, Caroline Dumas; el seremi de Bienes Nacionales en la región de Magallanes, Víctor Igor; la directora de Sernatur en Magallanes,  Lorena Araya;  y una veintena de expedicionarios franceses y chilenos que participaron del viaje que de cerca de dos meses.

Gracias al trabajo multidisciplinario de tipo geográfico y espeleológico desarrollado en el transcurso de las expediciones franco-chilenas, Centre Terre ha descubierto en el archipiélago de caliza formaciones de superficie únicas en el mundo, tales como los glaciares de mármol, cometas y champiñones de roca, así como pinturas rupestres y numerosos sitios con huellas de paso de los Nómadas del Mar.

La expedición de este año, Última Patagonia 2017, centró su trabajo de exploración en la parte norte del archipiélago, entre el seno Barros Luco y el canal Trinidad, una zona inexplorada de difícil acceso y alejada.

Para garantizar la operatividad de la expedición en condiciones de autonomía total y cubriendo todos los aspectos relevantes en términos de seguridad, se transportaron 96 m3 y 35 toneladas de material, víveres y equipo técnico.

El equipo multidisciplinario compuesto por un total de 41 personas, contó con investigadores chilenos de distintas universidades en las áreas de paleobotánica, zoología y geología. El trabajo de terreno permitirá seguir sumando al conocimiento global del inmenso potencial natural de este archipiélago, verdadero laboratorio natural. A final de año Centre Terre entregará una memoria de trabajo al Ministerio de Bienes Nacionales, con el  extraordinario valor patrimonial del archipiélago Madre de Dios.

La preparación de la expedición Última Patagonia 2017 significó dos años de trabajo para prepararla y levantar los fondos necesarios. Las expediciones de Centre Terre son autofinanciadas y los participantes de las expediciones (la mayoría son experimentados espeleólogos, actividad deportivo-científica) lo hacen de manera voluntaria y no remunerada.

Publicado por Ministerio de Bienes Nacionales 

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