• En sector El Arrayán de La Serena resguardan vegetación nativa

Lunes 13 de febrero de 2017

El Comité de Agua Potable Rural tras ganar un Fondo de Protección Ambiental del Ministerio del Medio Ambiente está desarrollando la iniciativa.

en vivero


La localidad costera El Arrayán, ubicada al norte de La Serena, se caracteriza por ser hábitat de flora endémica. Para conservarla, el Comité de Agua Potable Rural El Arrayán está desarrollando un proyecto que busca recuperar y proteger vegetación en peligro de extinción mediante la plantación de semillas de tres especies: lucumillo, alcaparra y tara.

El proyecto es uno de los ganadores del Fondo de Protección Ambiental del Ministerio del Medio Ambiente que ha permitido la construcción de un vivero para la reforestación de dichas especies, con la participación y cooperación de la comunidad, quienes han participado en charlas educativas medioambientales.

El Seremi del Medio Ambiente, Eduardo Fuentealba, explica que “el Ministerio del Medio Ambiente está elaborando un plan de recuperación y conservación del lucumillo, porque es una especie que en la única parte del mundo donde crece es en la Región de Coquimbo, por lo tanto, el trabajo que está haciendo la comunidad es muy valioso, porque se suma a los esfuerzos de conservación de especies que viven algún grado de vulnerabilidad producto de la urbanización”.

Yuvica Aguilera, coordinadora del proyecto, explica que debido al desconocimiento sobre la vegetación existente en el lugar, ésta ha sido dañada y arrancada, por ello, el Comité de Agua Rural  ha promovido su cuidado tanto en los vecinos del Arrayán como en los alumnos de Caleta Hornos. “Nos enseñaron a cómo hacer almácigos con botellas recicladas, cómo tratar la tierra y la semilla, porque las tres especies tienen características distintas (…) Este proyecto nos ha permitido ser más observadores del entorno y descubrir los secretos que tiene y aprovecharlos para que se pueda mantener las especies”, señala.

Los gestores de la iniciativa “Salvando a nuestros tres amores lucumillo, alcaparra y tara” proyectan que el vivero sea un espacio de capacitación frecuente sobre los procesos de plantación de las especies, su forma de riego, cuidado y mantención.