• Expertos debaten en IMPAC 4 sobre manejo efectivo y exitoso como clave para áreas marinas protegidas más allá del papel

Jueves 7 de Septiembre de 2017

La importancia del monitoreo, el financiamiento adecuado, la investigación, el trabajo de los guardaparques y fuertes estrategias de educación y sensibilización hacia todos los públicos, son parte de los factores necesarios para contar con una AMP verdaderamente gestionada y administrada.



Lograr Áreas Marinas Protegidas reales y no de papel, es lo mueve a los más de mil participantes del Congreso de Áreas Marinas Protegidas, IMPAC 4, y este propósito ha destacado en el discurso de todos ellos. Y la herramienta fundamental para alcanzar esta meta es contar con un manejo efectivo y exitoso. Por ello, el panel de hoy jueves 7 de septiembre se centró en esta temática.

John Tanzer, Director del Programa Marino de WWW Internacional, señaló que hace 12 años, cuando se realizó el IMPAC 1, se discutió que estos Congresos deberían realmente ser una reunión para gestores. “Se dio la bienvenida a políticos y científicos, pero el tema debía realmente enfocarse en los administradores de AMP. Con la sesión de hoy, volvemos al propósito original de los IMPAC”.

Así, indicó que los temas clave que determinan el manejo efectivo son, entre otros, tener finanzas sustentables; cumplimientos legales; involucramiento de las comunidades; educación y sensibilización. “El monitoreo y la evaluación son otros aspectos críticos. Tiende a ser el pariente pobre al compararse con la investigación y es una de las primeras cosas que se dejan fuera”.

Enfatizó que es fundamental evaluar el valor del manejo y protección de las AMP y cómo retribuyen a la comunidad para que aboguen por invertir en un manejo efectivo.

Aulani Wilhelm, vicepresidenta senior del Centro para los Océanos de Conservation International, recordó que en términos áreas marinas protegidas y áreas marinas gestionadas de gran escala, existen 30 sitios establecidos y declarados en 14 países, que cubren 21,3 millones de km2, aproximadamente 6% del total de la superficie marina.

“Contribuyen a muchas metas internacionales, pero el manejo es clave. No es suficiente declarar AMP si no las manejamos efectivamente, no queremos parques de papel. Existe una gran cantidad de desafíos en términos de compliance y cumplimiento de la ley para AMPs de gran escala, cuando estás lejos de ellas. Es difícil, pero ha habido un cambio en los últimos años, pasó de ser un problema a una oportunidad, trabajar en conjunto con otros países y donde la conversación y la conservación tienen la misma importancia que la protección de las pesqueras y otros temas estratégicos. El manejo no es sobre la naturaleza, es sobre las personas, y como administradores debemos hacer ese vínculo crítico, hay que involucrar a las personas y también a la industria para un co-manejo, tener una mirada amplia”, dijo.

Alain Barceló, Director Científico y Coordinador de la sección francesa de Pelagos, del Parque Nacional Port Cros, Francia, comentó que el parque marino fue creado en 1963 y fue el primero en la Unión Europea, ampliándose en 2012. “Para un manejo efectivo, necesitamos varias condiciones: una estructura fuerte de establecimiento, financiamiento sustancial del Ministerio de Medio Ambiente de Francia, incentivos administrativos y técnicos numerosos, guardaparques debidamente equipados para sensibilizar. Sin ellos, tenemos parques de papel”, enfatizó.

Luz Angarita, Directora Territorial Caribe de Parques Nacionales Colombia, indicó que las dos últimas AMP declaradas en Colombia, fueron posibles gracias a procesos de abajo hacia arriba. El Parque Nacional Bahía Portete fue declarado en un trabajo en conjunto con 6 comunidades indígenas, mientras que el Santuario de Fauna Iprayona, en conjunto con 3 consejos comunitarios de comunidades afro descendientes.

“Estos procesos conjuntos de declaratoria y del posterior manejo, nos han llevado varios años y nos han permitido acercarnos a las comunidades. Los límites, el valor y los objetos de conservación así como los usos, se definen en conjunto con las comunidades”.

Señaló que la legislación colombiana permite hacer ese trabajo en conjunto con las comunidades, y que además Parques Nacionales de Colombia tiene un compromiso total con ellas. “Nosotros entendemos que ellos tienen una visión ancestral y han estado en esos territorios hace siglos. Para nosotros es importante construir una visión compartida en esa área protegida, que parte del respeto mutuo de entendernos”.

Jon Day, Profesor (y anterior Director de GBRMPA) de la Universidad de James Cook, se refirió al caso del Parque Marino Gran Barrera de Coral con 344.400 km2. ”Tenemos cerca de un millón de personas viviendo en esta costa y cerca de 1,5 millones de turistas cada año, lo que trae 6 billones de dólares por año en valor económico a la industria del turismo”.

Day enfatizó que tener un marco legal es importante, tanto como un enfoque de manejo que involucre a las autoridades estatales y federales en diversos niveles. En cuanto al monitoreo –continuó- se requiere también saber si están logrando los objetivos en términos de resultados, pues no se trata solo de recolectar datos, sino de analizarlos y entender qué información entregan. “El involucramiento de la comunidad también es especial y ponemos un fuerte acento en educar a las personas sobre lo que concierne a la protección de un área. La educación es un proceso mucho más efectivo que el cumplimiento de la ley”, dijo.

En el Pabellón Chile de la muestra, los distintos actores que participan en el Área Marina Costera Protegida de Múltiples Usos (AMCP-MU) “Pitipalena-Añihué”, creada el año 2014 en la localidad de Raúl Marín Balmaceda, en la Región de Aysén, expusieron un trabajo pionero, donde por primera vez en Chile las organizaciones locales se involucran en el diseño del plan de gestión de un área protegida.

Para ello, los casi 200 habitantes de la zona crearon una fundación dedicada a esta tarea y a su futura administración conjunta con el Estado, trabajo que realizan en conjunto con la secretaría regional ministerial (Seremi) del Medio Ambiente de la Región de Aysén y la organización WWF-Chile, y que hoy ya tiene una propuesta preliminar de zonificación para el AMCP-MU y cuatro estrategias de protección.

Su objetivo es no solo garantizar y ser responsables del resguardo de sus ecosistemas, sino también obtener los beneficios ambientales, económicos y sociales que este trabajo les traerá en el largo plazo, para ellos y para sus hijos.

Al respecto, la seremi del Medio Ambiente de Aysén, Susana Figueroa, destacó que “los países y los gobiernos necesitamos ciudadanos comprometidos con su entorno, hombre y mujeres responsables con su tierra. La construcción de los planes de manejo, que son las normas con las que las áreas protegidas se administran, es una materia en desarrollo que no debe verse como un impedimento, sino como una oportunidad para tener una reglamentación que sea mucho más coherente con la realidad que cada comunidad vive”.

El IMPAC 4 cierra mañana viernes 8 de septiembre en La Serena-Coquimbo, con el Panel sobre “Futuro compartido”, que abordará los desafíos y oportunidades de las áreas marinas protegidas, con Mike Wong (IUCN Norteamérica) como moderador, y la participación de Dan Laffoley (IUCN-WCPA), Tukabu Teroroko (Phoenix, Arizona, Estados Unidos), Mariasole Bianco (IUCN-WCPA Young Proffesionals) y Sandra Bessudo (Fundación Malpelo, Colombia).

La ceremonia de clausura, está considerada para las 15.45 horas de la tarde, en el Salón Plenario del Hotel Enjoy de Coquimbo. Se entregará el sextante a los organizadores de IMPAC 5.

El sábado 9 de septiembre, en la ciudad de Viña del Mar, habrá una reunión de alto nivel, donde se firmará el “Llamado a la acción por los Océanos” que emanará de IMPAC 4.

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