Industria chilena de alimentos procesados se une a la tarea de preservar la Capa de Ozono

Andrés Celave, del departamento de Medio Ambiente de ONUDI

El Ministerio del Medio Ambiente, a través de su Unidad Ozono, junto a la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC), se encuentran implementando un proyecto que tiene por finalidad introducir tecnologías de refrigeración con bajo o nulo poder de calentamiento global y alta eficiencia energética en la industria de frutas y verduras procesadas del país. El proyecto, financiado por el Climate Technology Centre and Network (CTCN), responde a una de las metas del Tercer Acuerdo de Producción Limpia (APL III) que la ASCC tiene con la industria de alimentos procesados.

Apoyo internacional

La ONUDI es la agencia de Naciones Unidas especializada en apoyar a empresas y gobiernos en el desarrollo de la industria desde un punto de vista sustentable, es decir, minimizando el impacto en el medio ambiente. “En Chile, entre otras iniciativas, lo hace a través del Proyecto financiado por el CTCN, que específicamente busca introducir gases refrigerante con bajo potencial de calentamiento global y nulo agotamiento de la Capa de Ozono”, explicó Andrés Celave, del departamento de Medio Ambiente de ONUDI, durante el Seminario “Refrigeración Industrial y Cambio Climático: Situación, alternativas y regulación para la industria de alimentos procesados en Chile”, realizado en la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO).

Guillermo Castellá, director de la Oficina Regional de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) también fue parte del Seminario en CORFO.

El objetivo del proyecto es ayudar a reducir los riesgos y costos que puedan significar para el país el uso de tecnologías alternativas a las que se usan actualmente. “Con este proyecto queremos asistir al sector chileno de frutas y verduras procesadas, para analizar la situación del sector en cuanto a los sistemas de refrigeración que hoy se utilizan y para introducir, a partir de este análisis, tecnologías alternativas o más avanzadas que permitan reducir su impacto en el medioambiente”, agregó Andrés Celave.

Compromiso a nivel país

“La importancia del APL III, es que una de sus metas indica que las empresas adheridas tendrán que avanzar en la eliminación de gases refrigerantes agotadores de la Capa de Ozono y con alto potencial de calentamiento global, lo que coincide con los objetivos del Proyecto CTCN”, señaló Lorena Alarcón, consultora de la Unidad Ozono del Ministerio del Medio Ambiente. En total, 16 empresas están incluidas en el APL III, las que en conjunto representan el 80% del mercado a nivel país, y que se ubican entre la región de Valparaíso y La Araucanía.

“Los APL tienen una mirada directa hacia el entorno, y todos son diferentes, porque en cada uno de ellos recogemos las necesidades, tanto de la empresa como del país, y las transformamos en oportunidades medioambientales eficientes. De esta forma, el APL logra que las empresas adopten prácticas y tecnologías limpias”, indicó Johanna Guzmán, coordinadora nacional de APL III dentro de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, que busca generar acuerdos para adaptar distintos sectores productivos a la realidad del cambio climático y la eliminación de sustancias contaminantes, aportando a la sustentabilidad con los riesgos intrínsecos de cada empresa.

Equipo de la Unidad Ozono del Ministerio del Medio Ambiente junto a los profesionales de ONUDI.

“Estamos frente a una problemática de nivel mundial, pues cuando hablamos de refrigeración tenemos como objetivo la protección de la Capa de Ozono, lo que nos compete a todos. Ahora tenemos la tarea de seguir trabajando para que esos gases que se utilizan en la industria no afecten el cambio climático. Tenemos un trabajo importante por delante”, finalizó Celave.

Componentes del Proyecto “Introducción de refrigerantes de bajo o nulo poder de calentamiento global en el sector de frutas y verduras procesadas de Chile” del Climate Technology Centre and Network (CTCN) en nuestro país:

  • Sensibilización e información sobre los gases refrigerantes en el sector de frutas y verduras en Chile, lo que incluye una encuesta sobre consumo actual de refrigerantes, un estudio de alternativas tecnológicas para sistemas de refrigeración y sesiones informativas con actores del sector para difundir las alternativas existentes. Para este componente se cuenta con la colaboración de la Asociación de Empresas de Alimentos de Chile (Chilealimentos).
  • Construcción de capacidades a través de la asistencia a instituciones, organismos públicos y empresas, para definir la regulación y las políticas apropiadas, tomando como ejemplo el caso de la regulación aprobada en Europa para la reducción de gases fluorados en 2014.
  • Asistencia directa a empresas del sector de frutas y verduras procesadas. Para ello se trabajará con empresas del sector para asesorarlas en la conversión de sus sistemas de refrigeración, por sistemas que utilicen refrigerantes con bajo o nulo poder de calentamiento global y que ofrezcan una eficiencia energética óptima.
Publicado en campana-ozono.