• Investigadores completan el “atlas de la vida” al sumar a vertebrados

Miércoles 11 de Octubre de 2017

Más de 10 mil especies de reptiles fueron incorporadas a la cartografía animal. Esto contribuye a su comprensión y resguardo.



Un equipo internacional de científicos completó el “atlas de la vida”, al ubicar en un mapa a todos los vertebrados que habitan la Tierra, publicó revista Nature. Esta suerte de inventario biológico contribuye a comprender mejor los ecosistemas y, por ende, protegerlos.

El grupo de 39 expertos fue encabezado por las universidades de Oxford y Tel Aviv -sumados a los provenientes de 30 casas de estudios -, quienes incorporaron a la lista de especies a más de 10 mil reptiles -serpientes, lagartos y tortugas -, vinculado esta información a otros mapas ya existentes de aves, mamíferos y anfibios.

Estos datos ayudaron a completar el atlas de alrededor de 31 mil especies, incluidos 5 mil mamíferos, 10 mil aves y 6 mil ranas y salamandras, señaló la publicación especializada.

“Gracias a herramientas como nuestro atlas, los científicos pueden por primera vez observar la Tierra en su totalidad, y tomar decisiones informadas sobre cómo utilizar los fondos para la conservación”, explicó a la agencia de noticias EFE, el docente de biodiversidad y biogeografía de la Universidad de Oxford, Richard Grenyer.

Shai Meiri, de la Universidad de Tel Aviv, fue el científico que planificó este proyecto hace más de diez años y admitió sus dificultades, pero también que gracias al aporte de los expertos en lagartos y serpientes de regiones poco exploradas se pudo concretar el mapa.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, en inglés), utilizó estos datos para clasificar las especies en un ránking que va desde “en peligro crítico” a “menos preocupación”.

Los Andes

El análisis ayudó a identificar la fragilidad de la biodiversidad en algunas regiones, como la península arábiga, zonas áridas del sur de África, las estepas asiáticas, los desiertos del centro de Australia, los matorrales brasileños y las zonas altas de los Andes, indicaron los expertos.

El equipo investigador publicó, asimismo, mapas con aspectos como la abundancia de las diversas especies y el estado de su población. En ellos, Chile aparece como un país pobre en reptiles.

“Los lagartos tienen una distribución especialmente rara y les suelen gustar lugares calurosos y secos, de modo que muchas de las nuevas áreas de conservación prioritarias están en desiertos”, dijo Uri Roll, de la Universidad Ben Gurion.

Grenyer destacó que las zonas secas actualmente son centros de actividades, como proyectos de irrigación o plantas de energía solar, una situación que -explicó- hace muy difícil que los conservacionistas puedan trabajar.

Reptiles en detalle

“Los esfuerzos a gran escala para la protección de los vertebrados terrestres, históricamente se han centrado plantas, aves, mamíferos y, en menor grado, anfibios”, sostuvo el equipo científico en el artículo de Nature.

Por esta causa era menester trazar la distribución global “de casi todos los reptiles: 10.064 especies terrestres conocidas, existentes”, agregaron.

El nuevo mapa incluyó la familia de los Sauria (serpientes, 6.110 especies), Serpentes (serpientes, 3.414 especies), Testudines (tortugas, 322 especies), Amphisbaenia (191 especies), Crocodylia (cocodrilos, 24 especies) y Rhynchocephalia tuatara, una especie).

Los datos recopilados fueron usados para determinar cuáles son las áreas donde este tipo de animales muestra mayor vulnerabilidad, además de zonas particularmente ricas en especies endémicas.

Los autores también recomendaron usar esta información para explorar las redes de interacción entre las especies, que pueden dar luces sobre las prioridades actuales de conservación para los reptiles, por parte de organismos públicos y privados.

Tortugas en Chile 

La costa chilena es habitada por cinco especies de tortugas, las que vienen por temporadas a alimentarse, en las regiones de Arica y Parinacota y Antofagasta, para luego volver al Pacífico tropical. El Ministerio del Medio Ambiente (MMA) publicó a mediados de este año que las tortugas cabezona, carey y laúd están en peligro crítico, mientras que la tortuga verde permanece en peligro de extinción, y la olivácea fue declarada vulnerable. El peligro para estas especies radica, principalmente, en las redes de pesca.

Publicado en El Austral de Osorno