• Servicios Ecosistémicos


El ser humano protege y conserva aquello que más aprecia, por tanto, es posible inferir que las actuales tasas de degradación del medio natural son producto de una subvaloración de los bienes y servicios que éste nos provee.  En vista de esta situación, diversas iniciativas a nivel mundial abogan por una mejor comprensión del valor de los ecosistemas para el bienestar humano, con el fin de promover iniciativas de conservación y cuidado de la naturaleza (CBD 2010; MEA 2005; TEEB 2010a; UK NEA 2014). En este contexto, el concepto de Servicios Ecosistémicos (SS. EE.) ha suscitado gran interés en los últimos años, tanto en el ámbito de la investigación académica como en el de las políticas públicas ambientales (Gómez-Baggethun et al. 2010). La contribución más importante de los SS. EE. es su propuesta de vínculo entre estructura y procesos ecosistémicos y cómo dicho vínculo genera cambios en el bienestar de la población.

En consideración de lo anterior y del rol del Ministerio del Medio Ambiente en la protección y conservación de la diversidad biológica y de los recursos naturales renovables, es que el Ministerio está trabajando en ejes programáticos que sirvan a la incorporación del concepto de Servicios Ecosistémicos en la elaboración de las políticas públicas ambientales nacionales.


¿Qué son los Servicios Ecosistémicos?

Desde sus orígenes en la década del ‘70 la utilización del concepto de SS. EE. en la literatura ha tenido un crecimiento exponencial (Fisher et al. 2009). En sus inicios fueron los trabajos de Ehrlich & Ehrlich (1982) y Westman (1977) los que le dieron un marco utilitarista a las funciones ecosistémicas, de modo de atraer el interés público en materia de conservación. Más tarde en la década de los ’90 destaca la labor de autores como H. Daly, C. Perrings, G. C. Daily y R. Costanza, especialmente el estudio desarrollado por este último enfocado en la monetización de los SS. EE. a nivel global (Costanza et al. 1997). Años más tarde, la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (MEA 2005) dio un fuerte impulso al uso del término SS. EE., proponiendo la definición y clasificación de SS. EE. más utilizadas actualmente.

Al respecto, la definición, marco conceptual y clasificación de SS. EE.  siguen siendo materia de debate, por lo que el concepto de SS. EE. está en constante evolución. (Haines-Young & Potschin 2012; Nahlik et al. 2012; von Haaren et al. 2014). En general, la tendencia es a ir refinando su concepción en pos de mejorar su operatividad e inclusión en las decisiones de política pública. Para efectos del Ministerio los SS. EE. son definidos como “la contribución directa e indirecta de los ecosistemas al bienestar humano” (TEEB 2014)[1]. Respecto a su clasificación, se utiliza la propuesta de la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (MEA 2005), que clasifica los SS. EE. en cuatro grupos[2]: provisión (i.e. madera, agua), regulación (i.e. control de inundaciones y de pestes), culturales ( i.e. espirituales, recreación) y soporte ( i.e. ciclo de nutrientes).

Figura 1. Marco Conceptual: La Cascada de los Servicios Ecosistémicos

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Fuente: Haines-Young & Potschin (2012) a partir de Potschin & Haines-Young (2011). Traducción libre.

La “Cascada de los Servicios Ecosistémicos” (CSE) conecta lógica y sucintamente las estructuras y procesos ecosistémicos con los elementos que afectan el bienestar humano a través de una especie de “cadena de producción”. De esta manera, la CSE demuestra que se requieren estructuras funcionales de un ecosistema para la generación de servicios ecosistémicos y de los consiguientes beneficios asociados a ellos (Potschin & Haines-Young 2011). En otras palabras, la CSE revela que para obtener un flujo continuo de SS. EE. se requiere proteger y conservar los ecosistemas y la biodiversidad que les dan sustento.

Finalmente, es importante mencionar que existen detractores del concepto de SS. EE. que temen, válidamente, que la utilización de este marco conceptual termine por mercantilizar todos los aspectos de la naturaleza (Schröter et al. 2014). En este sentido cabe destacar que el marco de SS. EE. no tiene como fin último establecer un valor de transacción (precio) de los diferentes servicios de los ecosistemas, sino más bien, relevar la importancia que tienen para el hombre los SS. EE.  que no son transados en el mercado (e.g. regulación hídrica) y/o no monetizables (e.g. goce espiritual). En este sentido es importante diferenciar entre valor y precio. Por otro lado, se ha objetado la visión intrínsecamente antropocéntrica del concepto de SS.EE., sin embargo es necesario comprender que este marco pretende incidir en decisiones económicas individuales y sociales enmarcadas dentro de una visión de valor antropocéntrica, por lo tanto, tiene sentido una concepción de valor acorde.

Ejes

Con el objetivo de incorporar el valor de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos en la toma de decisiones públicas y privadas, el Departamento de Economía Ambiental del Ministerio propone trabajar tres ejes programáticos, basados en las directrices de gobierno y las responsabilidades específicas del Departamento. La meta es generar indicadores, metodologías y herramientas económicas que permitan el diseño adecuado de políticas públicas, que sirvan a la protección de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos (B & SS. EE.). Dada la naturaleza de los ejes propuestos es indispensable articular el trabajo con otros actores dentro y fuera del Ministerio.

Eje 1: Generación de información para la B & SS. EE.

El seguimiento del estado y tendencia a nivel nacional de la B & SS. EE. requiere de la generación de información base y de la elaboración de indicadores apropiados. En este sentido, la elaboración de cuentas ecosistémicas[1] es una alternativa de relevancia para la sistematización de información base para la generación de indicadores.

Este eje cuenta con dos líneas de acción específicas: Cuentas Ecosistémicas e Indicadores de B & SS. EE. La primera tiene como objetivo contribuir a la consolidación de información base como apoyo para la construcción de indicadores de B & SS.EE., a través de la elaboración de antecedentes a nivel nacional y la implementación de casos pilotos en cuentas ecosistémicas. En específico se pretende colaborar en la elaboración de antecedentes sobre condición, clasificación, cuantificación y otros para biodiversidad, ecosistemas y SS. EE. a nivel nacional, e implementar casos piloto de aplicación de la metodología propuesta por el Sistema de Cuentas Ambiental y Económica (SCAE) para Cuentas Ecosistémicas. La segunda línea de acción (indicadores de B&SS.EE.) busca elaborar una serie de indicadores que permitan apoyar iniciativas desarrolladas por el Ministerio de Medio Ambiente u otras Instituciones Públicas respecto a protección de la B & SS. EE., procurando que la información base sea publicada periódicamente de modo de dar continuidad a los indicadores elaborados.

Eje 2: Apoyo a instrumentos de gestión ambiental para la protección de la B & SS. EE

La incorporación del valor de la B & SS. EE. en la elaboración de políticas públicas es indispensable para su conservación y protección[1] (CBD 2010; MEA 2005; TEEB 2010b). Más aún, para alcanzar una mayor equidad ambiental es necesario comprender cómo este valor se ve impactado por el desarrollo económico y su distribución (del valor) entre los diferentes sectores de la sociedad. En este contexto, el Programa pretende apoyar diversos instrumentos de gestión ambiental como Normas de Calidad Ambiental y de Emisión, Preservación, Planes de Manejo, Prevención o Descontaminación y Evaluación Ambiental Estratégica. Especial énfasis se le dará a: (i) laintegración de valores monetarios y no monetarios obtenidos mediante técnicas analítico-deliberativas; (ii) la espacialización de provisión y beneficiarios de SS. EE. y; (iii) el análisis distributivo de los valores estimados.

Inicialmente este eje desarrollará una línea de acción específica sobre las Normas Secundarias de Calidad Ambiental para la protección de aguas, apoyando la elaboración de los Análisis Generales de Impacto Económico y Social de estas normas. Además, el programa busca apoyar diversos instrumentos de gestión ambiental en ecosistemas degradados y/o amenazados (i.e. turberas, bosque nativo), propiciando la generación de nuevos instrumentos económicos que fomenten la conservación, preservación o restauración de ecosistemas terrestres y acuáticos relevantes para el país.

Eje 3: Desarrollo de instrumentos de política para la protección de la B & SS. EE.

Contribuir a la aplicación de instrumentos económicos para la gestión ambiental constituye parte importante de las responsabilidades del Departamento de Economía Ambiental. La propuesta del Departamento en este sentido es levantar antecedentes a nivel nacional (primera línea de acción) y desarrollar casos piloto (segunda línea de acción) con el fin de apoyar la implementación de instrumentos de política exitosos.

Estas líneas de acción se relacionan con el apoyo en las etapas de diseño e implementación de instrumentos económicos como Pago por Servicios Ecosistémicos, Bancos de Compensación y Modificación de Subsidios. Respecto al primero se impulsará su implementación en ámbitos como: la Ley del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas; los Planes de Descontaminación Ambiental en aire y agua y; otros (i.e. aplicación a casos piloto en la ecorregión mediterránea). Respecto al segundo instrumento, se trabajará en conjunto con la División de Recursos Naturales del Ministerio del Medio Ambiente en el diseño y creación de bancos de compensación, de modo de facilitar y perfeccionar los procesos de compensaciones en biodiversidad. Finalmente, se incentivará la incorporación de la perspectiva de biodiversidad en las políticas públicas y los Ministerios sectoriales, incluyendo criterios de conservación y uso sustentable de la biodiversidad en el diseño y asignación de subsidios relativos el uso de recursos naturales.

 

Links de Interés


[1] Corresponde a la definición que contiene el actual Proyecto de Ley que crea el Servicios de Biodiversidad y Áreas Protegidas.

[2] Sin embargo, la tendencia hoy en día es a focalizar la valoración de SS. EE. en los tres primeros grupos con el fin de evitar una doble contabilización de beneficios. Ver Potschin & Haines-Young (2011).

En cuanto al marco conceptual de SS. EE., gran aceptación ha tenido el propuesto por Potschin & Haines-Young (2011) conocido como la “Cascada de los Servicios Ecosistémicos” (Figura 1).

[3] En breve, la contabilidad ecosistémica  pretende entregar lineamientos para la integración de información económica-ambiental para avanzar hacia un sistema de contabilidad coherente y comparable internacionalmente. Ver SEEA (2013) para mayor información.

[4] Por ejemplo, en las Metas de Aichi  se establece que “para 2020, los valores de la diversidad biológica habrán sido integrados en las estrategias y los procesos de planificación de desarrollo y reducción de la pobreza nacionales y locales y se estarán integrando en los sistemas nacionales de contabilidad, según proceda, y de presentación de informes”